Entusiasmadas por la noticia subimos rápidamente la habitación. Empezamos a saltar en las camas mientras bailábamos sin parar. La fiesta de esa noche sería para recordar.
Pensamos cuál sería el motivo para salir. Decidimos qué queríamos ir a la pizzería y que mi tío Carlos nos acompañaría.
Poco después llegó mi madre para decirnos que bajáramos a merendar. Era nuestro momento.
Mientras comíamos un bizcocho de arándanos qué había hecho mi abuela comentamos nuestro plan.
- Oye mamá Sonia y yo habíamos pensado en ir esta noche a la pizzería
- Siempre estamos igual Gisela. Si vienes a ver a tus abuelos no comprendo porque tienes que marcharte a la pizzería
- Jo, mamá porfi.
- Gisela,tienes muchos otros días para ir.
Dijera lo que dijera mi madre siempre me lo rebatia.Por suerte enseguida saltó mi tío para defendernos.
- Qué te cuesta mujer. Si te quedas más tranquila las acompañaré.
- No se como lo hacéis pero siempre hacéis lo que os da la gana. - dijo algo enfadada
- No seas gruñona. - Dijo mi tio Carlos mientras le quitaba el trozo de bizcocho que se había partido.
La conversación fue desviándose hasta acabar hablando de la vida laboral de mi tio El era un aventurero, vivía el día a día sin importarle que podía pasar mañana. Disfrutaba el momento, y la verdad que le iba muy bien.
Llegó un punto en esta conversación que mi tío estaba incómodo y su mejor manera de esquivar sus inseguridades era huyendo.Y así lo hizo. En ese instante eramos su mejor salida.
- Chicas, ¿ porque no os vais preparando?
- Vale, estaremos listas enseguida. - contesto Sonia intentando liberar asi a su nuevo amor platónico.
Subimos a la habitación y Sonia se empezó a maquillar. Tuve que detenerla rápidamente.
- Tia, se supone que vamos a la pizzería, no podemos arreglarnos mucho. Coge tu mochila y mete ahi la ropa. Nos cambiaremos allí.
Hicimos un poco de hora en la habitación hasta que a las 8.15 llegó mi tío al cuarto.
- De verdad Gisel, tu madre es realmente inaguantable. ¿ Cómo lo haces para no acabar loca?
- Jajajjaja. Con mucha paciencia y también con la ayuda de mi padre. ¿Nos vamos ya?
- Vamos a aguantar un poquito más. Si no tu hermana dirá que se quiere venir y adiós a vuestra super fiesta. Que por cierto, digo yo que tendréis que contarme porque ese empeño en ir, ¿no?
- Yo te lo explico. - Comenzó Sonia - Resulta que a una amiga nuestra le mola mucho un chico y se ha enterado que va a ir y claro no quiere perdérselo por nada del mundo.
- Comprendo. Y esa amiga vuestra, ¿no seréis alguna de vosotras? A ver si me va a tocar enfadarme...- siguió tonteando con Sonia.
- ¡¡ Qué va!! Ojalá y algun dia me enamorará profundamente de algun chico. - dijo mi amiga entrando de lleno en su juego
- Todo llega Sonia, todo llega cuando menos te lo esperas.
- Espero, porque a este paso en vez de hijos tendré gatos. ..Jajajajjaja
- ¡¡ Que pava eres!! - dije mientras preparaba mi mochila.
- Bueno bonitas, voy a darme un chapuzón y nos vamos. 10 minutos, ok?
Mientras escogimos la ropa que nos ibamos a llevar, Sonia se fue acercando lentamente a la ventana de la habitación. De que menos me di cuenta estaba embobada en la piscina, mas bien en quien estaba nadando dentro.
- ¡¡ Sonia!! ¿ De verdad estas mirando a mi tio? ¡¡Te saca mas de 10 años!!
- ¡¿Qué importa la edad?! Esta tremendo y yo creo que le gusto ¿ tu que crees?
- Solo te diré una cosa, en dieciocho años nunca le he visto con novia, pero si tu quieres hacerte ilusiones tu misma.
- Es que es tan guapo, tan cariñoso, tan gracioso... ¡¡¡ mierda!! Me ha visto mirándole. ¡¡ Qué vergüenza!! ¿ Crees que se ha dado cuenta?
- No lo sé. ¿quieres hacer el favor de preparar tus cosas? Tienes dos minutos...sino iré a tu amado principe y le diré todo lo que has dicho de él.
- No..no...no Gisel ni se te ocurra decirle nada...eh? Si lo haces no volveré a dirigirte la palabra.
- Te queda medio minuto... tu sabrás lo que tienes que hacer..- dije haciendo un intento de llamar a mi tio por la ventana.
Le costo, pero al final Sonia preparo la ropa y las cosas necesarias para pasar una noche inolvidable.
Cuando nos montamos en el coche de mi tio aclaramos los puntos a tener en cuenta para que nadie metiera la pata. Lo primero era ir a mi casa donde habíamos quedado con el resto de las chicas. Después iríamos a cenar a la pizzería con mi tío ( lo cual me hacia pensar en la remota idea que habia dicho Sonia sobre la probabilidad de que mi tio pudiera liarse con ella)
Por último iríamos a la fiesta. Mi tío se empeño en que nos dejaria en la fiesta pero estaría cerca controlando que todo fuera bien. No me hizo mucha gracia la idea de que mi tio supiera todo lo que podia ocurrir esa noche, pero esas eran las normas.
A las doce había quedado en que Carlos mandaría un mensaje a mi madre para decirle que nos quedábamos en casa después de contarle alguna excusa tipo que habíamos ido al cine y se nos había hecho tarde. Dijera lo que dijera mi madre se iba a enfadar ..pero bueno esa batalla no la luchábamos nosotras.

Llegaron las chicas a casa con un montón de vestidos. Después de casi una hora arreglandonos estábamos listas. Sonia habia escogido unos shorts blancos con una camiseta verde agua que resaltaban la claridad de sus ojos. Unas cuñas de madera que se ataban al tobillo y en el pelo decidió dejárselo liso y suelto.
Sara tenia que deslumbrar esa noche. Optó por un vestido rojo con algun detallito en blanco. Se recogió el pelo en una trenza de raíz a un lado. Como zapatos escogió unos zapatos negros que le presto Ari. Ella seleccionó los vaqueros que mejor le sentaban y se los puso. Arriba una camisa semi trasparente de color rosa que terminaba en un nudo por encima de los vaqueros. Silvia era bastante informal pero siempre iba perfecta. Escogió un vestido blanco, cortito pero con un poco de vuelo, le añadió un chaleco marrón con algunos flecos y unos botines del mismo color. Se recogió el pelo en un semierecogido a un lado. Y yo me puse un short vaquero con una camiseta de encaje blanca pero no se trasparentaba nada, aunque iba haciendo mis avances seguía teniendo algo de pudor sobre mi cuerpo.
Al bajar mi tio estaba esperando en el sofá. Mirando la tele. Si es cierto que en cuanto oyó las escaleras miro rápidamente.
- ¿Quienes son estas mujercitas tan guapas? - vaciló mi tío.
- ¡Anda tío! No te rías de nosotras. Ya estamos listas y tu que, ¿piensas ir así? No quiero decirte nada pero vas a desentonar con las mujercitas tan guapas...- continúe su broma.
- En cinco minutos vais a comprobar que no hace falta una hora para arreglarse.
En cinco minutos de reloj bajo mi tio. Iba bastante guapo pero sin estar muy arreglado. Le quito a mi padre unos vaqueros y una camisa negra. Se subió las mangas hasta el codo y se dejo dos botones abiertos. Se perfumo y listo.
- ¿Que os habia dicho? - volvió a vacilarnos.
Sacó su móvil y dijo:
- Poneros ahí chicas, os voy a hacer una foto.
Todas locas de contenta con la idea nos juntamos y pusimos la mejor sonrisa.
- Listo. Nos podemos ir.
Eramos seis para subir al coche. Por lo que mi tío tuvo que echar dos viajes.
Sonia y Ari se quedaron para el segundo turno. Cuando mi tío volvió a por ellas Sonia le pidió que le pasara la foto que les había hecho, a lo que mi tio contesto:
- Coge el móvil y pasatela. Pero tendrás que hacerlo por WhatsApp porque el bluetooh no me funciona. - dijo mi tio mintiendo para conseguir asi su número.