De aquel coche bajo un hombre joven, de unos treinta y pocos. Vestía pantalón vaquero de color negro, camisa blanca ajustada que dejaba ver los brazos musculosos del chico y calzaba unos zapatos de color negro.
Se acercó a nosotras mientras se quitaba las gafas con
bastante chuleria. Me incorpore para verlo entonces dijo:
- ¡¿Qué pasa sobrina?!
Era mi tío Carlos, hermano de mi madre. Es un tío sin compromiso. Se pasaba la vida viajando de un lado para otro y nunca decía donde iba. Solía aparecer cuando habia algun problema.
- ¡Tío! ¡ Cuanto tiempo!- dije mientras le abrazaba.
- ¡Estás guapísima! ¿ Y tu amiga? ¿Como se llama?- dijo mientras le hacia un repaso.
- Es Sonia, se va a quedar el finde.
- Encantado preciosa. Voy para dentro. Ahora nos vemos.
Mi tío era guapo y lo sabia. Le tiraba la caña a cualquier chica, sin importarle edad, nombre, aspecto... Sabia que podía conseguir a cualquier chica y le encantaba sentirse deseado, por eso lo hacia.
Desde luego con Sonia lo tuvo fácil. Se quedo embobada, como en otro mundo y cuando por fin reacciono me dijo:
- ¡¿Porque nunca me has hablado de tu tío?
- ¿Perdona? Nunca me has preguntado...pero una cosa..¿Te has enamorado de mi tio?- dije mientras empece a correr hacia la piscina para evitar que me pegara.
- ¡¡Eres una idiota!! - me grito.
En casa de mi abuela siempre se comia a las dos y media, ni un minuto mas ni un minuto menos. Como habia ido mi tio Carlos y llevaban mucho tiempo sin saber de él, decidieron hacer la especialidad de mi abuela, tumblet, ¡ le salia riquisimo!
Nos sentamos a comer. Normalmente mi madre me mandaba poner la mesa, pero como estaba Sonia no tuve que hacerlo.
Durante la comida, mi tio nos estuvo contando un monton de aventuras que le habian pasado en su ultimo viaje. Habia estado en Gran Canaria, según decia se fue alli por un trabajo pero conociendolo seguro que habia ido ahi para divertirse como el solo sabia.
Mi abuela le pregunto que cuales eran los planes que tenia, que si tenia algo previsto. A lo que mi tio, sin pensarselo casi contesto:
- De momento me quedo- y le dio un beso a su madre.
En ese momento, y como no podia ser de otra manera, mi madre se levanto con prisas para
recoger la mesa y fregar.

recoger la mesa y fregar.
Mi padre nos dio permiso para hacer lo que quisiéramos y decidimos subir a la habitación con intención de dormir un poco. Esa noche era la fiesta, y aunque de momento no sabíamos si podríamos ir, teníamos que estar preparadas para por si acaso.




No hay comentarios:
Publicar un comentario