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miércoles, 6 de agosto de 2014

Capitulo 1 ❤ DQMQ ❤

Me llamo Gisela, tengo casi dieciocho años y si tuviera que definirme en una sola palabra, esa seria, sin duda alguna, soñadora. Soy ese tipo de personas que pueden estar rodeadas de personas y sin embargo estar inmersa en un mundo paralelo, imaginario.

Quizá sea algo infantil o ignorante, pero realmente me apasiona imaginar como seria mi vida si tomara las distintas alternativas que me ofrecen. ¿No os ha pasado lo típico de imaginar que seria de vosotros si vuestros padres no fueran vuestros padres? O no os habéis imaginado nunca que vivís en África o en Londres? A mi cantidad de veces.

Mi familia es bien sencilla. Mis padres y mi hermana Paula, ella tiene 7 años y en ocasiones me planteo si ella tendría la misma paciencia que tengo yo si hubiera sido la primera.

Muchas veces me encantaría vivir sola. Estoy estudiando segundo de bachiller, aunque saco buenas notas no me gusta nada estudiar... pero si quiero independizarme en un futuro necesito un buen trabajo. En el instituto no tengo un papel definido.

Somos 5 en el grupo: Silvia, Ari, Sonia y Sara. Nos conocemos desde pequeñas, pero no se porque motivo no termino de ser como ellas. Digamos que ellas dicen y hacen lo que les apetece sin importarles para nada lo que puedan pensar los demás. Pero yo no soy así, quizá por la educación recibida por mis padres, siempre hago lo correcto.
Friends

Después de clases voy a tocar la guitarra. Me apasiona. Es algo que me llamo la atención desde pequeña, cuando vi a mi tía Fátima tocarla en aquel jardín de la casa de campo. Mi tía Fátima me ayudo muchísimo cuando tenia problemas, ahora ella no está. Aun así estoy segura que me ayuda desde el cielo. Es por eso que aprendí a tocarla, por tener algo que nos uniera para siempre. No es por ser orgullosa pero lo hago bastante bien.

Me gusta ir al parque a tocar, ahora intento componer, pero aun no lo tengo controlado. Esta noche queremos ir a una fiesta que organizan en la playa. Como esta empezando el buen tiempo queremos darle una buena bienvenida. El problema esta claro, mis padres. Sé que no les hará gracia que me vaya toda la noche por lo que me tocara sacar mis mejores argumentos.

     - Mami, esta noche vamos a salir.- le dije con voz dulce.

    -¿Quienes? ¿ A donde vais? - me respondió rápidamente.

    - Pues quienes van a ser las chicas, es una fiesta del verano. Anda, que el año pasado no me dejasteis ir.- seguí insistiendo.

    -Bueno... ¿donde es?.- pregunto mi madre dejando el libro que estaba leyendo sobre la mesa.

    -Es en la playa. Van todos los del instituto .- Añadí

    -Está bien. Tu padre te esperara en el puesto de socorro a las 2.

   -¡Mamá! Las 2 es muy pronto. Ademas a las chicas le dejan toda la noche....

   -¡Ni hablar! Solo tienes diecisiete años. - argumento mi madre mientras mi hermana me miraba con cara de felicidad.

  - Joo mamá...Ari, Sonia y las demás también tienen diecisiete años... Te prometo que no me separare de ellas ni un metro. Porfi..porfi

   -Hablalo con tu padre.- fue su ultima frase. Volvio a coger el libro y me ignoro.

Judgemental Trap | via TumblrSabia que con mi padre seria mas fácil, asi que no tuve casi que esforzarme.

 “ Misión Cumplida. Quedamos en 20 minutos en la casa de Sonia” le puse en un sms a Ari.

 Alli estabamos todas, reunidas y con un buen plan a la vista.


  - Tendremos que pensar que nos vamos a poner esta noche, ¿no? - dijo Sonia.

Sonia era rubia, con el pelo bastante largo. Era una victima de la moda, siempre iba a la ultima. Su pelo habia cambiado en varias ocasiones; corto, largo,moreno, con mechas...digamos que era la pija del grupo.

  - Si, claro. Esta noche tendremos que enmarcarla. - Aporto Ari.

Le llamabamos Ari, su nombre real es Ariadna pero es demasiado formal. Ella es morena, tiene el pelo corto, por los hombros mas o menos. Es bastante responsable pero tiene un punto alocado. Por supuesto.

  -Yo tengo algunos vestidos nuevos en casa... y no hay nadie en casa...- dijo Sara haciendo un guiño con el ojo derecho.

Sara era bajita, delgada y con un sentido del humos increíble. Tenia mucha capacidad para hacer amigos, tenia la palabra adecuada en el momento adecuado.

   - ¿Y a que estamos esperando? - dijo Silvia.

Silvia era la ultima del grupo. Habia vivido en Barcelona y en Valencia, y allí tuvo que aprender todo lo que sabe. Es nuestra enciclopedia particular. En apenas cinco minutos habiamos llegado a casa de Sara. Ella vivia con sus padres. Era hija unica y porque no decirlo estaba muy consentida. Tenia una habitación enorme y un armario el triple de grande que el mio.

Empezamos a sacar todos y cada uno de los vestidos que tenia. Ninguno era de mi estilo...digamos que yo no era de arreglarme mucho, yo con unos short y unas converse iba contenta. Ari se percato que me pasaba algo.

   -Pruébate este, Gisel. - dijo mientras me daba un vestido blanco.

  -En serio, ¿quieres que me pruebe este?... ¿ pero tu me has visto? - dije confirmando la inseguridad que tenia sobre mi misma.

  - Hazme caso. - Sentencio mientras me daba una patada en el trasero.

Me lo puse. Me mire en el espejo. Me sentía tan rara. No era para nada mi estilo y ademas me marcaba mucho el pecho. Me daba vergüenza que me miraran y así estaba claro que lo harían. Aun así, salí del aseo para que me dieran su opinion.

Sus caras eran de foto. Se quedaron boquiabiertas mirándome.

   - Gisel, como no empieces a sacarte partido voy a tener que dejar de dirigirte la palabra, ¿ me has oido? .- dijo Sonia.

  - ¡¡Estas preciosa!! Te lo dije.- continuo Ari mientras se acercaba a mi. - ¡Especialista en peluquería te necesitamos! - dijo mientras simulaba decírselo al móvil.

   -Aquí estoy, ¿ quien me necesita? - siguió bromeando Silvia. Yo propongo una trenza de espiga, a un lado y con un lazo blanco al final. - aporto Sonia, como fashion victim que era.

  - Aprobado. Ahora un poquito de maquillaje. Sarita es tu turno.

Después de unos minutos, me trajeron un espejo. No podía creérmelo. Era yo, pero no lo parecía  ni mucho menos. Todas estábamos listas, nos hicimos unas cuantas fotos para inmortalizar ese momento.

Llame a mi padre para que supiera que ya me iba a la fiesta, y no puso ningún problema. Esa noche seria maravillosa, tenia un presentimiento. Llegamos a las 11 y media. Había mucha gente, muchos del instituto.

Sara se acerco casi corriendo. En el grupo había un chico que le gustaba, se llama Mario. No estaban saliendo pero casi, estaban todo el día juntos. Con el otros chicos de clase, estuvimos un tiempo con ellos y después nos fuimos a bailar. Estuvimos bailando toda la noche mientras las olas se oían al fondo. Era una sensación nueva, por una vez estaba haciendo lo que queria.
Silvia nos llamo desde unas hamacas que había cerca de la orilla. Nos acercamos mientras las risas nos ladeaban de un lado para el otro. Habiamos bebido un poco y eso hacia que cualquier cosa nos hiciera gracia.

- Chicas, mirad lo que he conseguido.¿Queréis?- era una bolsita con marihuana.

-Yo...emm..-no sabia que decir.

 -Venga Gisel...un dia es un dia.- trato de convencerme Ari.

 -Pero es que no deberiamos...pueden pillarnos...

 - ¿ Quien nos va a pillar? No seas aguafiestas.

 - ¿ Te animas o que? - replico Sonia mientras le quitaba la bolsita a Silvia. Sin casi darme cuenta, estaba fumando marihuana.

Nunca habia fumado y menos marihuana. Al principio he de reconocer que no sabia fumar...pero despues de dos caladas empezo a gustarme. Esa mezcla de alcohol y marihuana saco una parte de mi que no conocia. Me hizo ser mas espontanea e incluso atrevida. Propuse meternos en el mar desnudas y parece que no tuve que repetirlo mas de una vez.


give me all of that ultraviolence | via Tumblr

Después de salpicarnos, ahogarnos y demás locuras salimos y nos vestimos. Sara se fue con Mario, Sonia y Silvia empezaron a ligar con un grupito de chicos que no conocíamos de nada y Ari estaba hablando por teléfono. Me encontraba sola, aunque me sentía muy bien. Sentí la necesidad de correr, de gritar y lo hice. Salí corriendo por la orilla del mar y mientras me mojaba los pies gritaba. Estaba feliz, por fin sabia como quería ser. Las chicas tenían sus planes y se entretuvieron mas de la cuenta, yo empece a hablar con unos y con otros. Pero después de un tiempo decidí marcharme a casa. Llame a Sara para decírselo pero no me hizo mucho caso, estaba bastante ocupada con Mario. Iba caminado por el paseo marítimo, cantando algunas de las canciones que habíamos bailado, mire el reloj. Eran casi las seis. Había sido una de las mejores noches de toda mi vida, pero aun podía mejorar.

Mientras caminaba vi algo que me llamo la atención. Había alguien sentado en el suelo, apoyado en el pequeño muro que separa el paseo con la playa. Me acerque lentamente, pues no me fiaba mucho.
Era un hombre, tenia la cabeza tapada entre sus rodillas y sus brazos, como si se escondiera de algo o de alguien.

- ¿ Estas bien? ¿Te puedo ayudar? - pregunte sin saber muy bien si quería saberlo.

-¿Perdona?.- contesto aquel misterioso hombre, mientras levantaba la cabeza y se limpiaba la cara con sus manos.

- Nada, que si necesitas algo y puedo ayudarte... pregunte mientras miraba sus ojos fijamente.

- Ah, no te preocupes, no puedes ayudarme. De todos modos gracias.

- No hay de que. Seguro que tiene solución. Adiós. Segui mi camino. No pude dejar de pensar en esos ojos azules de aquel chico. Estaban llenos de tristeza, incluso de soledad.

Tenia una mirada sin luz, perdida. Como si algo realmente le impidiera ser feliz. En un acto de locura pase a una tienda de las que no cierran por la noche, compre chuches y algo de beber y fui de nuevo al lugar donde estaba aquel chico triste.

#colorfulfood
    - Hola, ¿ sigues por aquí? Otra vez tu... tienes que estar demasiado aburrida para buscar mi compañía

   - Bueno, digamos que no tengo mejor plan. ¿ Te apetece? - le dije mientras le mostraba un bolsón lleno de golosinas.

 - Eres muy amable, pero creo que deberías volver a casa, tus padres estarán preocupados. - respondió mientras cogia un fresón de nata.

  - Oh..no creas, hoy es el primer día que no tengo hora de volver. - Bueno, como quieras. Me llamo Alex. - continuo mientras tendía su mano.

 - Yo soy Gisela...pero suelen llamarme Gisel. ¿ Vas a contarme que te ocurre?- dije casi con la boca llena de chuches.

 - ¡Que va! Tratas de animarme, ¿no?, no voy a recordar todo otra vez... - respondio Alex.

 - Esta bien como quieras.

 Estuvimos hablando de todo un poco, era de Madrid pero llevaba unos años viviendo aquí. Tenia 22 años y estaba trabajando en un bar de camarero, el bar era de un tio suyo, hermano de su padre. Tenia un hermano mayor, Oscar. Cada vez que Alex hablaba de él se podia interpretar una cierta admiración, como si su hermano fuera un ejemplo para el. Yo le conte mis cosas; le hable de mi familia, de mis amigas..en fin lo que se habla cuando conoces a alguien.
Entre medias mire el reloj.

 - ¡ Ay Dios! ¿ Pero has visto que hora es?

 - Si, sabia que era tarde, pero como dijiste que no tenias prisa...

-Ya, pero... - dije mientras me levantaba del suelo con alguna dificultad.

- ¿Ya..pero? - siguio Alex.

 - Lo siento tengo que irme... Chao!



US Salí corriendo a toda prisa. Vale que no tenia hora de regresar pero tenia que hacerlo antes de que mi madre se levantara. A duras penas llegue. Entre despacito y me metí en la cama vestida. Fingí estar dormida. Poco después entro mi madre.

 - Gisel, cariño.- dijo con voz dulce.

- Si, mamá..- conteste mientras me frotaba los ojos, disimulando.

- Tenemos que ir a ver a los abuelos. En 20 minutos salimos.

 -Ok, voy a ducharme. - Puff. Era el peor plan que podían darme en ese momento.

 Tenia sueño, no había dormido nada y meterme en casa de mis abuelos era algo que me agobiaba bastante.

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